La franja de humedad en la base de las paredes casi nunca es una línea recta. Es irregular — y eso tiene una explicación física.
Quien mira una pared húmeda se fija casi siempre en lo mismo: la mancha no se detiene a la misma altura. En un punto sube 40 cm, en otro llega a más de un metro, y el límite dibuja ondas en lugar de una línea. Esto no es un defecto de la obra ni una casualidad — es la firma de la humedad por capilaridad.
En la humedad por capilaridad, el agua del suelo entra en la base de la pared y sube por los poros y capilares de los materiales, como el agua que trepa por un terrón de azúcar apoyado en un plato mojado. Cuanto más finos e interconectados sean los poros, más alto consigue llegar el agua. Es un fenómeno puramente físico, de capilaridad, y nada tiene que ver con el vapor del aire interior.
Pero el agua no sube para siempre. En cierto momento, la cantidad que se evapora por la superficie iguala a la que sigue subiendo. Es en ese punto de equilibrio donde se detiene la franja — y, como las condiciones cambian de tramo en tramo, ese punto también cambia.
La franja es el resultado de una competencia: agua que sube frente a agua que sale por evaporación. Cualquier cosa que altere uno de los dos lados hace que la franja suba o baje. Los factores principales son cuatro.
El agua disponible bajo el edificio no es igual en todo el perímetro. Donde el terreno retiene y cede más agua a la base de la pared, hay más agua alimentando la subida, y la franja tiende a quedar más alta.
Nota: según el fabricante del BOX-S-GEO, intervienen también fuerzas de naturaleza geomagnética en el suelo (efecto dinamo) que influyen en el ascenso del agua; el detalle se explica en cómo funciona el BOX-S-GEO.
Una pared más gruesa retiene más agua y seca más despacio por dentro, por lo que la franja sube más. La porosidad de los materiales también cuenta: ladrillo, piedra y morteros tienen estructuras de poros diferentes, y cada una conduce el agua a su manera. Por eso, en una misma casa, un paño de pared se comporta de forma distinta al siguiente.
Donde el aire circula, la superficie seca rápido y la franja se mantiene baja. Detrás de un mueble pegado a la pared, en una esquina sin aire o junto a un rodapié que impide la evaporación, el agua se acumula y sube más. Es habitual ver la mancha más alta precisamente donde el aire no llega.
Pinturas plásticas, azulejos y revestimientos impermeables frenan la salida del vapor. En lugar de secar, la pared empuja el agua hacia arriba en busca de una zona por donde evaporar — y la franja sube. Por eso, revestir sin tratar la causa suele agravar el problema en altura.
El agua del suelo arrastra sales disueltas (nitratos, sulfatos, cloruros). Cuando llega a la zona donde se evapora, el agua sale en forma de vapor pero las sales se quedan y cristalizan — es el salitre, ese polvo blanco que se ve junto al límite de la mancha. Esas sales son higroscópicas: atraen la humedad del aire, por lo que la zona se mantiene húmeda incluso en días secos. El salitre es, por tanto, un indicador fiable de que estamos ante humedad por capilaridad, y no condensación.
La misma pared puede tener más de una causa a la vez, y cada una pide un tratamiento diferente. Por eso la altura irregular, por sí sola, orienta pero no sustituye a la medición. Si tiene dudas, vea cómo distinguir la humedad por capilaridad de la infiltración.
El camino seguro es medir. Un diagnóstico de humedad con mediciones en la pared confirma si es por capilaridad y hasta dónde llega el agua, distinguiéndola de la condensación y de la infiltración. Puede empezar ya por el prediagnóstico en 2 minutos.
Porque la franja resulta del equilibrio entre el agua que sube y la que se evapora. Donde la pared es más gruesa o está menos ventilada, o donde el suelo cede más agua, sube más; donde seca con facilidad, queda más baja. Por eso el límite es ondulado.
Muchas veces se queda entre aproximadamente 1 y 1,5 m, pero puede ser más baja o más alta según la pared, el suelo y la evaporación. No hay una altura fija para todos los casos.
No. Una franja de límite ondulado, más alta en unos puntos y con salitre en la base, es típica de la humedad por capilaridad. La condensación da moho en las esquinas y la infiltración da manchas que empeoran con la lluvia.
Solo un diagnóstico con mediciones en la pared confirma el origen. La forma de la franja y el salitre orientan, pero las mediciones distinguen la capilaridad de la condensación y de la infiltración antes de tratar.
Autor: Equipo técnico de Geo Portugal.
Fuentes y notas: contenido basado en la experiencia de diagnóstico de Geo Portugal y en buenas prácticas de patología de la construcción. Las indicaciones sobre el dispositivo BOX-S-GEO corresponden a la información del fabricante; los resultados varían según el edificio y se acompañan con mediciones. Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye a un diagnóstico presencial.
Pida un diagnóstico gratuito. Medimos la humedad, identificamos la causa y explicamos por qué la franja se detiene donde se detiene — sin tratar a ciegas.